Música, neurociencia & Meyerhold

Cuando Meyerhold hizo su primera película “El Retrato de Dorian Gray”, en 1915, aplicó sus teorías dramáticas y tuvo gran efecto expresivo.

La música es un reconocido y potente modulador emocional .

Algunas personas  han aprendido a utilizarla conscientemente a la hora de explorar sus emociones, saben qué tipo de música puede levantarles el ánimo. Y lo saben con la precisión con la que se dispensa un medicamento: conocen la dosis exacta de melodía que tienen que escuchar para afrontar el día con mejor brío o por el contrario que música evitar si se encuentran tensos o cansados.

Recientemente  los neurólogos  han descubierto qué zonas cerebrales se activan cuando se escuchan melodías placenteras y qué otras zonas se encienden cuando la melodía es desagradable.

Uno de los últimos estudios en esta órbita de conocimiento lo aportó Stefan Koelsch . Su equipo de investigación viajó a Camerún y comprobaron que los nativos que nunca habían escuchado la radio, eran capaces de reconocer emociones en la música contemporánea, de la misma manera que lo hacemos en Occidente. Se deduce de este estudio que no sólo hay una serie de emociones universales , sino que la manera en que éstas se transmiten a través de la música también lo es.

La música capaz de emocionarnos no hace sino traducir a su lenguaje, a una combinación de tonos, ritmos y melodías, lo que sucede en las voces y los cuerpos de las personas cuando expresan una emoción. De ahí que los tonos graves y los tempos lentos tiendan a producir tristeza, y que la combinación de notas agudas y vivarachas nos ponga a bailar de alegría.

John Cage  fue pioner a la hora de experimentar con la relación entre música y emoción. Hacia finales de la década de los 40 compuso la obra “Sonatas e interludios”, donde tomó como inspiración los Rasas , las emociones básicas hindú descritas en el Natyasastra, para componer piezas a partir de cada una de ellas; tradujo a piano y percusión emociones como el miedo, la alegría o la ira, que pese a aparecer desde hace siglos dentro las emociones básicas humanas de la cultura hindú, sólo recientemente se ha corroborado su condición universal en el ámbito científico de Occidente. Sin ningún estudio académico que lo avalase, Cage sabía que música y emoción eran lenguajes hermanos.

Actualmente en la creación de cine y teatro está plenamente asumido que la música resulta crucial cuando se trata de tocar el lado emotivo del espectador. Tanto que incluso no habiendo música en sentido estricto, muchos creadores utilizan los sonidos con la delicadeza con la que se compone una banda sonora. En cine un ejemplo es la última película de Andrea Arnold, una versión contemporánea de “Cumbres borrascosas”, cuya música está hecha de vientos de montaña y de las respiraciones de los personajes. En teatro,  el Odin Teatre crea ambientes solo con sonidos y atmósferas,  en cualquiera de sus espectáculos uno puede cerrar los ojos para simplemente escuchar.

Precursor de esa manera integral de entender la música en escena fue Meyerhold quién  al crear sus espectáculos era capaz de fundir la música y la puesta en escena, tanto de  forma convencional, de forma experimental, a veces en armonía con la acción, otras en contrapunto, situándola en primer plano, y también en segundos y terceros planos. Llegó incluso a concebir de forma musical aquello que entonces nadie creía que podía tener música. Y así comenzó a tratar al  texto como si fuera una melodía y las acciones como si fueran una danza dictada por músicas concretas. La suya fué una apuesta radical por introducir la música como un elemento sustancial de la puesta en escena. Visto desde la distancia podríamos decir que integrando la música en el teatro no buscaba un teatro musical, sino un teatro capaz de emocionar de una manera particular.

En su momento sus propuestas resultaron revolucionarias. Los nuevos avances en neurociencia no parecen quitarle trascendencia

Fuente: http://www.artezblai.com/artezblai/musica-neurociencia-y-meyerhold.html

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Ciclo “Neurociencia para psicólogos” en el COPC.

4 de Octubre próximo:Música y neurociencia (ver programa)

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Acerca de rferrar

Lic. en Psicología, psicoterapeuta, experta en psicología de Internet y Ciberpsicología. Interesada en el cambio de paradigma que la neurociencia plantea a los profesionales psi.-
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