¿En quién confías?

Cómo decidimos cuando confiar en alguien?

Un inusual estudio con estudiantes universitarios explora la relación con un robot para echar luz sobre por qué intuitivamente confiamos más en algunas personas que en otras.

Mientras algunas personas asumen que conductas como esquivar el contacto visual son una señal de que esta persona es deshonesta, los científicos dicen que ningún signo o expresión predice si una persona es digna de confianza.

Pero, investigadores de la Northeastern University , el Massachusetts Institute of Technology y Cornell identificaron recientemente cuatro conductas distintivas que, juntas, parecen alertar a nuestro cerebro de que esa persona es confiable.

Los hallazgos, que se publicarán este mes en el Journal of Psychological Science podrían explicar por qué a veces somos tan rápidos para decidir si nos gusta o no alguien que recién conocemos.

Y aún más importante, la investigación podría algún día usarse para desarrollar programas de computación que podrían rápidamente evaluar la conducta de alguien en aeropuertos o en cualquier parte para disminuir riesgos de seguridad.

En el experimento, se les dió 5 minutos a 86 alumnos  de la Northeastern para contactar con un compañero al que nunca habían visto antes. La mitad lo contactaron cara a cara y la otra mitad por medio de un SMS

Luego, se les pidió que jugaran con el nuevo “amigo”  a un juego en el que cada uno tenía 4 fichas y la posibilidad de ganar dinero. Una ficha valía 1U$S si el jugador se la quedaba o 2U$S si se la daba a otro jugador. Los jugadores podían ganar 4U$S cada uno si ambos jugadores guardaban sus fichas y 8 U$S si las compartían en una apuesta en común pero la ganancia mayor -12 U$S- provenía de engañar al compañero no devolviéndole sus fichas.

Solo 1 de cada 5 (22%) fueron siempre confiables y colaborativos apostando sus 4 fichas para que los dos pudieran ganar 8 U$S.

13%  actúo en forma desleal guardándose para si todas las fichas.

El restante 65% fue medianamente cooperante obsequiando 2 ó 3 fichas pero guardándose una  o dos .

Ambos grupos demostraron el mismo nivel de cooperación. Sin importar si se habían conocido cara a cara o  por SMS decidieron sobre cuantas fichas se guardarían u obsequiarían. PERO, los estudiantes que habían conocido “in person” a su compañero fueron mejores a la hora de predecir su respuesta, lo que sugiere que confiaron más en las claves visuales.

“La falta del contacto cara-a-cara no hace a la gente más egoista” dice el autor del estudio David DeSteno. “Pero, la habilidad para predecir respuestas fue mayor cara a cara que online, hay algo que la mente detecta y que ayuda a identificar las conductas deshonestas.

Para descubrir cuales eran las señales a las que respondían los estudiantes, los investigadores filmaron los 5 minutos de conversación antes de que el juego comenzara.

Descubrieron que cuatro gestos predecían si una persona era menos confiable:

1) Alejarse de alguien

2)Cruzarse de brazos

3)Frotarse las manos

4) Tocarse la cara, el abdomen o cualquier otra parte del cuerpo

Estas conductas no eran predictivas por si misma pero lo eran solo si se combinaban.

Luego, los investigadores llevaron a delante un experimento armando la pareja de jugadores con un robot desarrollado por Cynthia Breazeal en el MIT.

El esquema fue el mismo, salvo que los estudiantes tuvieron 10 minutos de conversación con el robot antes de jugar. (El tiempo extra se usó para ayudar a los estudiantes a superar la sorpresa de hablar con un robot). Una mujer dramatizó la voz del robot sin controlar ni ver sus movimientos que eran realizados por otras dos personas.

En algún momento, el robot realizó solo gestos habituales: mover una mano o encogerse de hombros pero otras  se cruzó de brazos, se frotó las manos o se alejó.

Sorprendentemente, cuando los estudiantes vieron hacer los gestos asociados a desconfianza, actuaron luego en el juego desconfiando del robot.

En los cuestionarios posteriores, los estudiantes puntuaron al robot como “simpático”, pero aquellos que -sin saber- lo habían visto hacer los gestos claves de desconfianza, lo puntuaron también como “poco confiable” a diferencia de los estudiantes que solo vieron gestos habituales de conversación.

“No tiene sentido adscribir intenciones en un robot” dice Robert H. Frank -profesor de economía en Cornell. “Pero parece que tenemos posturas y gestos que interpretamos de diferentes maneras. Cuando las vemos tanto en un humano como en un robot, respondemos de acuerdo a unos modelos que evocan respuestas cerebrales”. El Dr Frank dice que el estudio sugiere que debería haber un beneficio obtenido de evolucionar hacia más cooperación y mas discriminación sobre en quién podemos confiar.

“Una de las preguntas más importantes ha sido :

¿Por qué la gente hace lo correcto y deja pasar oportunidades de ganar cuando nadie mira?

 

“Se trata de encontrar gente en la que podamos confiar en cada momento”.


Fuente: http://well.blogs.nytimes.com/2012/09/10/whos-trustworthy-a-robot-can-help-teach-us/

Traducción : Raquel Ferrari

Anuncios

Acerca de rferrar

Lic. en Psicología, psicoterapeuta, experta en psicología de Internet y Ciberpsicología. Interesada en el cambio de paradigma que la neurociencia plantea a los profesionales psi.-
Esta entrada fue publicada en neurociencia, sociedad y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a ¿En quién confías?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s