El cerebro de Einstein

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English: News headline announcing his death Category:Albert Einstein (Photo credit: Wikipedia)

El cerebro de Albert Einstein fascina a los científicos y al público en general porque puede aportar las claves de las bases neurológicas de su extraordinaria habilidad intelectual.
El último estudio fue publicado el mes pasado y en el los investigadores dicen haber descubierto inusuales y, hasta ahora, desconocidas características, aunque hay algunos escépticos respecto a la forma en que estos hallazgos deberían interpretarse.
Muy poco después de la muerte de Albert Einstein, el 18 de Abril de 1955,  el patólogo Thomas Harvey extrajo su cerebro y lo dividió en 240 bloques tomó docenas de fotografías y las envió junto con  muestras de tejido a un grupo de investigadores que publicaron luego algunos estudios. El primero de ellos, mostró que el cerebro de Einstein era ligeramente más chico y más liviano que el promedio,  investigaciones posteriores revelaron algunas características especiales, como las relacionadas con sus habilidades viso-espaciales.-
Las muestras de tejido y las fotografías fueron donadas al National Museum of Health and Medicine en 2010 y se creó el Einstein brain Atlas for iPad app, que permite a los usuarios examinar su neuroanatomía  como si estuvieran sentados frente  aun microscopio.
Para el nuevo estudio, la antropóloga Dean Falk de la Universidad de Florida y sus colegas analizaron 14 fotos de la colección del museo, que revelaron por primera vez toda la superficie de su corteza cerebral permitiendo a los investigadores examinar patrones de surcos y protuberancias en detalle y compararlos con los encontrados en otros casos.
“Las nuevas fotografías revelaron partes del cerebro de Einstein que no se habían hecho públicas”, dijo Falks.
“Hemos identificado la mayor parte de los detalles de  su corteza cerebral y la complejidad de los patrones de las circunvoluciones de algunas partes son inusuales en comparación a los cerebros de individuos “normales”.
“Esto es particularmente relevante en el área de la corteza pre-frontal, involucrada en la cognición, en los lóbulos parietales-relacionados con el razonamiento espacial y en el razonamiento aritmético y en la corteza visual.
Los receptores sensoriales y motores están también muy aumentados en ciertas partes”.
 Hay quién afirma  que ninguna conclusión que se obtenga puede ser determinante: “Estudiar el cerebro de Einstein es como estudiar los escritos de Nostradamus” – dice Chris Chambers, un neurocientífico cognitivo de la Universidad de Cardiff-: “Puedes leerlo de adelante para atrás, al derecho o incluso en forma sesgada y  concluir lo que desees”. “Inevitablemente, terminamos cometiendo falacias lógicas, inferencias y generalizaciones como que el cerebro de Einstein presenta particularidades y que eso justifica sus habilidades.Pero las diferencias pueden no tener importancia funcional y esto hace a cualquier conclusión extremadamente débil.”
Chambers agrega que la variabilidad en la estructura cerebral es infinita y que esto nos lleva a otro problema a la hora de interpretar los resultados
“Hablamos de solo UN cerebro y eso hace imposible extrapolar ninguna conclusión a la población en general. El cerebro humano viene en diversas formas y medidas y no existe ninguna relación conocida entre esto y los procesos cognitivos. Poca gente tiene los cerebros “normales” que se ven en los textos y tampoco lo tenía Einstein”.
El neurólogo Frederick Lepore, coautor del nuevo estudio, concluyó algo parecido en 2001 y en una entrevista recientemente publicada refiere que si bien los estudios confirman que el cerebro de Einstein era muy diferente enfrentamos una enorme “laguna explicativa” si intentamos usar nuestros hallazgos neuroanatómicos para entender la mente del autor de la teoría de la relatividad.”
Continúa diciendo que el próximo paso debería ser tratar de generar  un connectome, un mapa de las conexiones del cerebro de Einstein y su comparación con otros cerebros de genios. Falks cree que las fotografías podrían ayudar a la construcción del connectome, “estas fotografías podrían tener mucho más sentido en el futuro, a medida que sabemos más de las funciones de distintas regiones del cerebro”.-
Fuente :
Falk, D., et al. (2012). The cerebral cortex of Albert Einstein: a description and preliminary analysis of unpublished photographs. Brain, doi: 10.1093/brain/aws295
Traducción
Raquel Ferrari
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Acerca de rferrar

Lic. en Psicología, psicoterapeuta, experta en psicología de Internet y Ciberpsicología. Interesada en el cambio de paradigma que la neurociencia plantea a los profesionales psi.-
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